📞 “Cariño, Estoy en Tu Casa”
—“Hola, cariño,” dijo la voz de Abike.
—“Estoy en tu casa ahora. ¿Dónde estás?”
Kunle se congeló.
—“¿Mi casa? ¿Qué haces en mi casa?”
—“Vamos, nene. Me acabo de mudar. Ven, por favor, el sol está muy fuerte.”
Jide lo miró con los ojos abiertos como platos.
—“¿Qué está pasando?”
Kunle bajó la voz.
—“Hermano, dice que está en mi casa. Con sus cosas.”
Jide soltó una carcajada incrédula.
—“Hermano, te casaste sin darte cuenta.”
Pero Kunle no reía.
🧳 La Escena Inexplicable
Cuando llegó a su casa, lo que vio le quitó el habla.
Allí estaba Abike, sentada en su pasillo, rodeada de maletas, cajas y una sonrisa que no sabía si era dulce o aterradora.
—“¿Qué estás haciendo aquí?”, preguntó Kunle, tratando de sonar firme.
—“¿Así recibes a tu futura esposa?”, respondió ella, con una tranquilidad inquietante.
Él parpadeó, confundido.
—“¿Qué futura esposa?”
—“La tuya,” dijo Abike, levantándose lentamente.
—“Vine a buscarnos, para empezar a preparar nuestra boda.”
Su sonrisa se torció en algo más oscuro.